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5′ con Gabriela Chromoy / DaCha Russkiĭ Sekret

by tea alberti


1. Cómo empezó tu historia con el té?

- En el vientre materno. Soy descendiente de rusos ucranianos e ingleses, por lo que en mi casa el té siempre fue una institución, a toda hora y en cualquier circunstancia. No recuerdo un solo desayuno de mi infancia sin él, así como alegría que no fuese festejada o tristeza que no fuera aliviada con un buen té. En tazas de porcelana o en vasos de vidrio, en hebras o en saquito según los avatares de la economía, con terrón de azúcar, con limón, con leche, con miel, “alein” (sólo), con un pedacito de torta, a sorbos o bebido (que era la forma de mi abuela para decirnos que había que tomarlo o tomarlo antes de salir a jugar). En la Facultad me enamoré y me casé con el mate. Y hace algunos años, un querido amigo noruego me devolvió a las fuentes, en un viaje mágico por las frías tierras del norte que me ayudó a navegar por mis orígenes y a bucear en mi memoria visceral. A la vuelta de ese viaje empecé a estudiar el mundo de la camellia sinensis en serio y el se convirtió en mi amante.

2. Cuál es tu té o blend favorito?

- Es muy difícil decidirme por un té, porque a medida que voy conociendo nuevos, siempre aparece alguno con el que digo “Aaaahhh! Este no tiene comparación!” Para ser justa, el Li Shan Oolong (Formosa) y el Ceylon Dimbula (Sri Lanka) son de mis preferidos pero me rindo a los pies del té verde de Matsesta (Sochi, Rusia) y al Darjeeling Printemps de la casa Theodore. Con respecto a los blends, me gustan los míos, porque sé cómo los elaboro, porque siempre siento el sabor de las hebras que elegí para crearlos, porque hay una historia detrás de cada uno que sustenta el diseño.

3. cuál es el mejor maridaje que probaste o imaginaste?

- De varietales, buen Ceylon con Schwarzer Leicaj; Pu Erh cocido con Lemon Pie; Sencha con sushi. De mis blends, Sweet Heather (Té blanco Pai Mu Tan y flores de  Heather de Rusia) con chocolate blanco; Viaje a  Šipan (Té negro Pu Erh, higos de Turquía, semillas de hinojo y pétalos de durazno, cerezo o rosa mosqueta) con scones de parmesano y lomito ahumado; Historias de humo (Blend de tés rojos Lapsang Souchong ahumado y Yin Jun Mei, Qimen y Ceylon, semillas de cardamomo, salvia y flores de ciruelo) con gravlax.

4. cómo acompañás tu té?

- El té me acompaña a mí. Lo tomo sin endulzar y, sólo en ocasiones -con alguno de los Greys o algún Assam con licor- agrego una gota de leche. Marido o no, según el té que el momento me inspire beber.

5. cuál es tu ritual de té?

- Siempre preparo una tetera entera, respetando temperaturas y tiempos de infusión, religiosamente (salvo cuando estoy en el Hospital, en donde preparo el té directamente en mi mate de cerámica con un infusor pequeño). Me gusta tomarlo con tiempo, escuchando buena música, leyendo, conversando con la gente querida, mirando una película. Cuando estoy sola, viajo con la mente a tierras lejanas o a tiempos remotos. Cuando estoy acompañada, trato de evitar las conversaciones vacuas: me gusta que el momento del chaepítie, del tomar el té, sea un puente hacia lo trascendente, hacia lo que realmente importa, hacia el amor en todas sus formas.

Sugerencias para principiantes

1. Respetar siempre la temperatura del agua y el tiempo de infusión adecuados para cada tipo de varietal. Hasta el más simple saquito de té verde puede saber mejor si lo preparamos bien.
2. Una vez obtenido el licor, así sea de té negro infusionado a 100°C, darle unos minutos antes de beberlo, para que adquiera una temperatura compatible con la vida! Hay dos razones para esto: la primera es que las características organolépticas de nuestro té serán mejor apreciadas si éste no está tan caliente; la segunda tiene que ver con la salud de nuestro sistema estomatognático (y esto es válido para cualquier líquido que bebamos).
3. Conocer los ingredientes del producto que consumiremos, en caso de que sea un blend. Cada uno de nosotros sabe -o debería saber- a qué alimentos, especias, flores, esencias es alérgico o intolerante. Los blends contienen distintas materias primas, algunas de las cuales pueden ser alergénicas o no ser convenientes para distintas patologías.
4. Consumir los tés o blends que compramos o nos regalan. No guardarlos sólo para los momentos especiales. Sabemos que los varietales pueden ser estables durante un largo tiempo, en condiciones adecuadas de temperatura, humedad y fotoexposición; los blends, tienen un tiempo de validez menor. Lo que es importante saber es que cualquier hebra será más rica dentro del primer año de cosechada. Entonces, disfrutemos nuestros tés hoy, en soledad o con amigos y amores. Mañana, es una expresión de deseo, una ilusión.
5. Probar todo tipo de tés, todo tipo de varietales y sus blends. Prepararse una teterita templada para poder tomar más de un cuenco. Beber el licor lentamente, evocando la memoria visceral, tratando de transportarse a esos lugares que permanecen guardaditos en lo profundo de nuestro recuerdo. Todos los tés tienen un regalo que ofrecer, entonces, démosles una oportunidad, aunque no nos enloquezcan de entrada.
6. Tratar de conocer el té sin endulzarlo o edulcorarlo. Cada varietal o blend tiene características únicas de aroma y sabor, dulzor, amargor, astringencia, cuerpo, que es conveniente NO enmascarar con azúcar o edulcorantes. Si luego de experimentarlas se siente la necesidad de un terroncito de azúcar, pues bueno, la libertad es libre!
7. Al finalizar, no perderse el secreto que guarda en el fondo el cuenco vacío. Aspirar el aroma, como cuando probamos un perfume, nos va a permitir fijar en la memoria la esencia de esa maravilla que acaba de reconfortarnos.

Gabriela Carina Chromoy bio
Mujer, Argentina, Casada, Madre de Maia y Nicolás, Cantora amateur, Odontóloga, Diplomada en Género y Gestión Institucional, Representante de la Comisión de Normalización del Ministerio de Defensa ante el IRAM, Sommelier de Té, Tea Blender.
Amante de té.

DaCha Russkiĭ Sekret

¡Muchas Gracias Gabriela!!!!