La costumbre de tomar té en Guatemala

by Florencia Goldsman


Té seduce el paladar

Florencia Goldsman explica cómo los sentidos se expanden en los salones de té de la ciudad de Guatemala

El café es parte del ADN de Guatemala. Su aroma, sus brillantes hojas y sus granos son ubicuos a lo largo del paisaje. Debido a que el país tiene una carga genética que se caracteriza por las dualidades, la mezcla y la influencia extranjera, es que la tradicional cultura del té se asoma en la gran ciudad.Son varias empresas familiares emprendedoras las que se animan a romper con lo impensable: volver a los guatemaltecos fanáticos de la Camellia Sinesis (hoja de la que se elaboran todos los tipos del té).

En sus tea houses ofrecen tés exóticos, boquitas gurmé y teteras de diseño. Tal como las flores chinas que se abren al contacto con el agua tibia, los sentidos se expanden con los nuevos sabores del té.

Tee Haus Como en un cuento de hadas

Las hermanas Sabine y María Fernanda Tabush cuentan que a la coqueta pérgola de su Tee Haus (nombre en alemán) no sólo llegan oficinistas, turistas y adeptos al té, sino también “un colibrí al que las chicas le pusieron Pepe porque viene todos los días”, señalan entre risas. En este salón acogedor, un poco escondido en la 5a. avenida de la zona 14, es un paraíso de los aromas en el que los blends de té se degustan primero con el olfato. Buceando en los estantes que tientan con combinaciones dulces como el té con fresas y crema, o uno que invita a viajar a Brasil en una taza: té rojo, girasol, azafrán, hojas de fresas y cubo de maracuyá (sabor Ipanema), las dos jóvenes aún recuerdan las épocas en que la empresa familiar era una librería con títulos en español, inglés y alemán que funcionaba en Los Próceres hace más de diez años. El espíritu Tee Haus aún se conecta con ese pasado de librería en tanto el espacio se presta para sentarse un largo rato a leer o a trabajar entre latas de tés cuyo contenido proviene de Alemania, pero con origen en África, China o Asia.

El público de Tee Haus es variado y recibe clientes de varios departamentos del país, ya que son distribuidores de David Rio, una marca de té estadounidense conocida por su versiones de chai en polvo. “Tenemos un montón de clientes japoneses, muchas mamás que en lugar de darles a sus hijos su limonada o rosa de jamaica compran un té de frutas y se lo dan a sus hijos porque saben que es 100% natural”, cuentan las Tabush. Ellas también creen que la tendencia de tomar té se afianza cada año en el país gracias al empuje de la relación entre el té y los beneficios que aporta a la salud. “Vienen muchas embarazadas por el té de arbusto rojo (rooibos) ya que es super calmante y cuando la mamá tiene su bebé, la ayuda a bajar la leche. ¡Está comprobado por nosotras!”, apuntan.

En Tee Haus uno puede sentarse a degustar tés frutales como el Bora Bora (flor de hibiscus, de papaya, grosellas negras, frambuesa, flor de girasol y flor de maíz) y si se es fanático de las frutas, pueden degustar éstas como bocaditos. Las hermanas señalan que la época más interesante (y más dulce) para los paladares guatemaltecos se da a fin de año: “En la época de Navidad tenemos tés más aromáticos como naranja, canela, manzana caramelizada y sabores invernales. Pero el que más vendemos  es un té verde llamado Bosque de cuentos de hadas.

Antes de despedirnos nos llevamos un té blanco mezclado con pitayha y granadina en una bolsita verde con triple empaque, “para mantenerlo superfresco”. Es viernes por la noche y el colibrí ya voló. Algunos vecinos cambian el té por una cervecita y se ponen al día bajo la fresca sombra de la pérgola.

Dim Sum con el corazón satisfecho

Gretel Meng cuenta que su familia llegó desde China a Guatemala hace dos generaciones. Sus ojos rasgados y el ambiente en que atiende confirman cómo la disciplina de origen cantonés marcó su formación. Tras varias décadas de dedicarse a la gastronomía, decidió, junto a su hermano, apostar por Dim Sum. En esta casa de té, cuya fortaleza son los platos fuertes de restaurante, los espacios, la iluminación y la propuesta, responde a la gracia de las leyendas orientales. “Lo que hicimos fue combinar dos tradiciones que son muy fuertes en China: el té y el Dim Sum, que significa `comer hasta satisfacer el corazón´. Es una forma de comer: así como las tapas españolas, en China, Dim Sum es la comida más tradicional. Son platos pequeños que se ponen en el centro de la mesa para que todos coman”.

Cuando se ingresa en el Dim Sum de Plaza Futeca, las lámparas de papel, la vajilla pequeña y la elección de los muebles nos transportan a un sitio remoto que aleja del cemento de este centro comercial. Meng señala que la propuesta actual en la carta de tes es tradicional: “Partimos de los cuatro básicos que son: té verde, rojo, negro y blanco. Esa es la base de los tés chinos; ya tenemos algunos con infusión que tienen leche, jazmín, infusión de camelia, flores salvajes”. También señala que en China el té es más consumido que el agua pura y siempre se presta una fuerte atención a “la temperatura del agua, el tiempo de reposo de las hojas, cómo mantener las hiebas, las bolsas bien selladas”, etc.

Para cautivar a los comensales, Meng ideó junto a su hermano una carta original de tes fríos: “El Dim Sum Iced Tea es un té frío que hicimos con una mezcla de té verde con lemon grass. También lo servimos con licor y sale muy bien porque a la gente le parece una bebida diferente. Sacamos otro que es un té Oolong en la gama de los tes rojos y lo servimos con melocotón. Tenemos un té negro con leche que es como se toma en Hong Kong, como si fuera un capuchino para nosotros. Y ofrecemos, también, una sangría blanca con té verde”, cuenta. Desde las mesas cálidamente iluminadas se destacan las canastitas de bambú y las blooming tea flowers. Esas flores que no escatiman en belleza, se abren y nadan en el suave vaivén del agua del té.

Infussion Tea Bar Hojitas y una barra de té

Claudia Monzón habla apasionada del mundo del té. Esta arqueóloga y museóloga que junto con su madre y su hermana Lucía dio un giro de timón en su carrera, se enciende al contar la exploración que las llevó a crear Infussion Tea Bar. Crearon un espacio para deslumbrarse con la sutileza. Sobre la barra del mostrador, 4 teteras de cristal hipnotizan con sus aromas y colores. Del techo cuelgan, divertidas, unas tazas de loza, y los paneles de madera con formas de hojitas troqueladas combinan con las mesas y los menús. “El té es para disfrutarse, no es para sólo levantar el dedito. Incluso, el dedito tiene un objetivo: mantener el balance de la taza. Por eso cambiamos la presentación de la taza. Para lograr este concepto nos sentamos un día y dijimos: cómo vamos a servir el té, cómo hacemos la diferencia también jugando con el atractivo visual”, comparte Claudia.

Infussion, situado hoy en Plaza Futeca, va por más en su desafío a los sentidos. Tanto en los exquisitos, pero delicados, sabores de té (provistos por la firma estadounidense Harney and Sons con quien se capacitaron antes de armar el negocio) como por la ambientación: unos relojes de arena controlan el tiempo de cada infusión, los menús se despliegan o combinan con las hojitas que decoran el salón de té. Las pequeñas delicias (boquitas) respetan el lugar protagónico que tiene el té; son delicias caseras que no interrumpen la degustación, por caso, de un chai de té rojo (rooibos).

Respecto del té como tendencia, Monzón se adhiere a un enfoque en la salud pero apuesta a trascender esas razones: “Creo que la gente asocia el té con salud. Un día viene una mamá, estaciona enfrente y le dice al policía: ‘momento’. Saca a un niño con pijama y nos lo sienta en el mostrador ‘¿qué le doy?’. Ese es un estereotipo asociado al té como cura de resfriados. El té no sólo es manzanilla, pericón o el té negro de la marca amarilla. Mi orgullo es que dos años después de iniciado este negocio, la gente sabe que existe la variedad, que si quiere un té con sabor a vainilla puede ser té blanco, te negro o té verde”.

Novedades Exóticas

Para catadores

Infussion ofrecerá, a finales de 2011, tea tastings con el objetivo de  hacer maridajes. Invitarán a probar tés específicos. La idea es dar un té blanco, verde, negro y un herbal. El reto es encontrar el blend preferido de la mayoría. Para más información, comuníquese al 4151 8634.

Blog curioso

Tea Alberti es una suiza que vivió en Guatemala y hoy mantiene un blog completísimo sobre el mundo del té. En teaandco.com postea sobre tazas y teteras de diseño, entrevista a especialistas y comparte literatura e imágenes geniales sobre este universo.

Un té real

El Royal Wedding Tea, comisionado por el Palacio de Buckingham, es un té blanco con almendras coco, vainilla y pétalos de rosa. Su sabor se expande en la lengua y nos transporta a épocas de carruajes y  lujosos salones de baile.

dónde beberlo

Tee Haus

5a. avenida 15-88, zona 14
Tel.: 2367 3004

Dim Sum

Plaza Futeca, zona 14, Local 24
Tel.: 2366 7909

Infussion

Tea Bar
10 avenida 10-50, zona 14,
Local 25A.

Y ahora en el kiosko 40K (frente a la Plaza Financiera) del Centro Comercial Miraflores.

Nota publicada 25.09.2011 |en Siglo21.com – Magacin

¿otra taza de té? al lado de la cueva / té chirrepeco

 

Muchas Gracias Flor por compartirla con Tea&co.!!

Florencia Goldman florcitag@gmail.com

One Response to La costumbre de tomar té en Guatemala

  1. Pingback: 5′ con Gretel Meng / Dim Sum – Guatemala | Tea&co.

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